No existen los accidentes, sólo propósitos que no hemos entendido

~Deepak Chopra

miércoles, agosto 29, 2012

Todos los que hemos tenido animales a los que hemos amado, sabemos esto desde hace tiempo


Científicos reconocen la existencia de conciencia en los animales

Un grupo de científicos compuesto por neurofisiólogos, neuroanatomistas y neurocientíficos computacionales, entre los que se encuentran los reconocidos Stephen Hawking y Christof Koch, han firmado una declaración que confirma la existencia de conciencia en los animales en la misma medida que existe en los seres humanos.

El "Cambridge Declaration on Consciousness" es la primera confesión oficial sobre esta materia en el mundo de la ciencia e incluye una lista de animales "inteligentes" que suma a todos los mamíferos, las aves y los pulpos en base a pruebas científicas.

Este documento no sólo tiene relación con el respeto a los animales sino que además confirma la existencia de conciencia en animales de una escala evolutiva muy diferente a la nuestra como los pájaros.

En una comunicado, los científicos señalaron que "la ausencia de un neocórtex no parece excluir un organismo de experimentar estados afectivos. La evidencia convergente indica que los animales no-humanos tienen los elementos neuroanatómicos, neuroquímicos y neurofisiológicos de sustratos en estados concientes junto con la capacidad de exhibir comportamientos intencionales".

Las declaraciones dejan en claro que la raza humana ya no sería la única con la capacidad de crear pensamientos inteligentes y plantean una nueva arista sobre el trato que se le da a estos seres vivos.

martes, agosto 28, 2012

El Corazón Tiene Cerebro

Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.

Es inteligente

Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir.

Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza.

1. La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias.
Significa que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar.
Puede influir en nuestra percepción de la realidad y por tanto en nuestras reacciones.

2. La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.

3. La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardiaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.4. La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico. Y se ordena con las emociones positivas.

Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.

¿A qué conclusiones nos llevan estos descubrimientos?

El circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. ¿No será este nuevo circuito un paso más en la evolución humana?

Hay dos clases de variación de la frecuencia cardiaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos.

La otra es desordenada, con ondas incoherentes y aparece con las emociones negativas.
Sí, con el miedo, la ira o la desconfianza.

Pero hay más: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones del ritmo cardiaco; es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. La conclusión es que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.

El cerebro del corazón activa en el cerebro de la cabeza centros superiores de percepción completamente nuevos que interpretan la realidad sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo, y por ello, tiene una percepción exacta de la realidad.

Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón crea un estado de coherencia biológico, todo se armoniza y funciona correctamente, es una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.

Este es un potencial no activado, pero empieza a estar accesible para un gran número de personas.

¿Y cómo puedo activar ese circuito?

Cultivando las cualidades del corazón: la apertura hacia el prójimo, el escuchar, la paciencia, la cooperación, la aceptación de las diferencias, el coraje.

Es la práctica de pensamientos y emociones positivas.

En esencia, liberarse del espíritu de separación y de los tres mecanismos primarios: el miedo, el deseo (avaricia) y el ansia de dominio, mecanismos que están anclados profundamente en el ser humano porque nos han servido para sobrevivir millones de años.

¿Y cómo nos libramos de ellos?

Tomando la posición de testigos, observando nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, y escogiendo las emociones que nos pueden hacer sentir bien. Debemos aprender a confiar en la intuición y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.

Cultive el silencio, contacte con la naturaleza, viva periodos de soledad, medite, contemple, cuide su entorno vibratorio, trabaje en grupo, viva con sencillez.

Y pregunte a su corazón cuando no sepa qué hacer.

Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia. Profesora en la Sorbona, Francia y luego fundó en Quebec el Instituto para el Desarrollo de la Persona. Es autora de El poder de elegir, La libertad de ser y El maestro del corazón. “El ser humano lleva consigo un potencial extraordinario de conciencia, inteligencia, sabiduría y amor; descubrimientos científicos recientes lo constatan

jueves, agosto 23, 2012

Cuento: EL PELLIZCO

Por Sri Sri Ravi Shankar

Un devoto me pidió, “Por favor, perdóname si he cometido un error”. ¿Por qué deberías ser perdonado? Pides que te perdonen porque tú sientes un pellizco y quieres liberarte de él, ¿no es así? Deja que el pellizco permanezca donde está. No permitirá que cometas el mismo error nuevamente. El perdón quita esa puntada que sientes y entonces lo repetirás.
Pero ¿cómo sabes que un error es un error? Un error es algo que provoca un pellizco en tu conciencia y eso no permitirá que el error se repita. Mantén esa molestia, pero no la culpa. Es un equilibrio muy delicado. La culpa es sobre una acción específica pero un pellizco en tu conciencia es sobre un resultado o un hecho específico. Sólo puedes sentirte culpable por lo que hiciste, no por lo que sucedió más allá de ti. No importa lo que sucedió, ya sea que fueres o no la causa, eso puede provocar un pellizco en ti.
Puedes superar la culpa a través de la sabiduría, conociendo la naturaleza de la mente, la naturaleza de la conciencia y teniendo una perspectiva más amplia del fenómeno. Puedes aprender de tus propios errores. Pero aprender está a un nivel intelectual mientras que tú sientes el pellizco a un nivel emocional. El empuje y la energía de tus emociones son más fuertes que tu intelecto, de modo que un pellizco impedirá que el error se vuelva a cometer. Pero no puedes ser conducido solo por tus emociones; el intelecto actúa como un freno para tus emociones.
Siente el pellizco. Te hará tomar conciencia de que lo que sucedió estaba más allá de tu capacidad. Este conocimiento te conducirá a la entrega. Eso permitirá liberarte de la culpa. Por lo tanto, los pasos en esta evolución son: del pellizco a la conciencia, a la entrega y a la libertad.

Del libro “Celebrando el Silencio”, Fundación El Arte de Vivir, 2007.

viernes, agosto 10, 2012

La gran sabiduría de los pueblos originiarios: la maravillosa carta de Toro Sentado al Hombre Blanco (Parte 2)

La cosmovisión de la que hablábamos en el post anterior busca representar el elevado grado de conciencia que existe en lugares que muchos, por largo tiempo, consideraron incivilizados. En el post de hoy queremos compartir con ustedes la maravillosa carta del jefe Toro Sentado, la cual envió al presidente de Estados Unidos de la época. Agradezco que haya sido guardada en el tiempo, pues ¡cuánta verdad hay en sus palabras!

(Destacaré las frases que más me inspiran, pero los invito a encontrar las propias. Esta carta contiene Verdad en cada una de sus palabras.)

El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas. ¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habéis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja. Los fallecidos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros fallecidos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos, por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos.

Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano. Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.

¡No lo comprendo! Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo cómo el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí. Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados.

Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos. Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia. Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con él de amigo a amigo no puede estar exento del destino común.

Quizá seamos hermanos, después de todo. ¡Lo veremos! Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. Él es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para Él y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia...

jueves, agosto 09, 2012

La gran sabiduría de los pueblos originiarios: la maravillosa carta de Toro Sentado al Hombre Blanco (Parte 1)

Aunque entiendo que no todo slos pueblos originarios comparten el mismo pensamiento, hay una característica que es común para muchos de ellos: un entendimiento profundo de la verdadera relación que existe entre la raza humana y el planeta Tierra.

El primer ejemplo que quiero compartir con ustedes es el de los aborígenes australianos. Como explica este texto, "uno de los elementos que destaca en esta cultura es la fuerte conexión que los aborígenes sienten con la naturaleza. Esa intensa unión sienta las bases de su visión particular del mundo y del papel que cumple el ser humano en la Tierra y también impregna todos los aspectos de su vida diaria. Creen que el ser humano forma parte de una esencia superior que es la Naturaleza, de la cual forman parte los seres vivos y los muertos, desde la roca, la lluvia, la lombriz, o los árboles, hasta los canguros y los hombres. De acuerdo con esta concepción, el hombre no es un ser superior, sino que comparte el medio ambiente con el resto de los seres de la Tierra, y tan necesaria es la existencia de los lagartos como la suya propia. Para preservar el equilibrio en la Naturaleza, todos los elementos que la componen debían ser tenidos en cuenta y todos tenían su función."

Además, tienen una visión del tiempo única: "los espíritus de las personas e están conectados con ésta: han existido en el pasado, existirán en el futuro en los corazones y mentes de los niños por nacer, y existen ahora en los corazones y mentes de las personas de su tierra. Los aborígenes se ven de esta manera a sí mismos tanto como a todos los seres humanos. No hay división entre tiempo y eternidad; todo tiempo es esencialmente tiempo presente."

Como ejemplo de uno de estos pueblos, los "Wurundjeri viven una vida austera y sin ningún tipo de lujo, sin tener la presión que tenemos todos por el trabajo o el dinero. Su actitud de rendición total a la vida, su práctica de vivir sin prejuicios, sin etiquetar o sin criticar a nadie los convierte en vivos ejemplos de lo que cada uno de nosotros debería ser. Ellos no se consideran separados de los demás sino que consideran que todos formamos parte del universo y que todos estamos conectados. Todos somos interdependientes, pero de cada uno de nosotros depende de la salud del conjunto". Del mismo modo, tienen un concepto similar al del karma, el cual llaman la ley del boomerang: "todo regresa, lo bueno, lo malo y lo regular. Tarde o temprano el boomerang de nuestros actos regresa para devolvernos lo que hemos dado generosamente o para recordarnos que lo compartido o lo repartido fueron acciones que perjudicaron a nuestros semejantes o al planeta. Todo regresa."

Fuentes: http://bib.cervantesvirtual.com/historia/TH/cosmogonia_australiana.shtml
http://vajarayana.wordpress.com/tag/espacio-y-tiempo/
http://www.pensamientoconsciente.com/?p=1471

martes, agosto 07, 2012

Isha: Las razones por las que no sabemos disfrutar la vida


Hemos olvidado cómo disfrutar, nos compramos cosas, objetos, algo que nos entretenga, pero pronto nos aburrimos, se nos pasa el entusiasmo y necesitamos algo más. Queremos disfrutar, pero ya no sabemos cómo.

No hay nada malo con el deseo, pero el truco está en que ese deseo sea sin apego. Quieres algo, pero sin la expectativa de cómo tiene que ser o cómo se va a presentar. De este modo, no pones condiciones ni apuntas directo a una frustración inevitable. Lo que realmente importa es que tú seas en cada momento, estando presente y dispuesto a dejar ir el apego a cómo quieres que lo demás se desenvuelva. Si te enfocas en ser en lugar de tener, en experimentar este momento al máximo en lugar de enfocarte en el futuro objeto de tu deseo, verás que todo viene hacia ti. Viene solo.

Esta es una propuesta para que realmente juegues a descubrir tu capacidad de disfrutar siendo un cien por ciento tú mismo en cada momento.

Antes, para mí, las cosas tenían que ser de cierta manera. Para poder experimentar alegría tenía que recibir a cambio algo del afuera: reconocimiento, ganancia material, amor romántico, atención. Y siempre tenía que ganar, tenía que ser la mejor en lo que hacía. Si no, no había alegría. Ahora eso ha cambiado, y ¿sabes lo que se fue también? El sufrimiento. Eso no quiere decir que ya no tenga metas o proyectos, pero mi satisfacción ya no depende de los resultados. Pongo toda mi pasión en la exploración y la creación de mis actividades, pero si algo no sale como estaba previsto, ya no sufro.

sábado, agosto 04, 2012

La función de la TERNURA


Finalizamos esta revisión sobre la función de las emociones con la Ternura. La ternura es una emoción vital, ya que como varias otras, permite la supervivencia.
Detengámonos en los rasgos de una persona o un ser vivo cualquiera, al que nos nazca decir ¡qué tierno!... ¿qué te gustaría hacer? Si tu respuesta es: abrazarlo, hacerle cariño, protegerlo, contenerlo,  es porque estás captando muy bien esas señales funcionales.
Precisamente, la función de la ternura es el llamado a proteger, cuidar y contener a otro ser. Es la emoción característica de la maternidad y que provocan los bebés de todas las especies, desde donde es posible generar el apego. Que ellos tengan estos rasgos que nuestro cerebro codifica como “tiernos”, no es azaroso, sino que están ahí para darnos las señales de que esa criatura necesita del cuidado de otro. Del mismo modo podríamos pensar que los/las adultos que parece "tiernos”, dan señales de necesitar cuidado y protección.
Y tú ¿permites la ternura en tu vida?